Reconciliate con tu farmacia

¿ Provoca un poco este titular no?¿ Te sientes identificad@? Pensarás que reconciliarse con tu farmacia lleva implícito enfadarse con ella previamente, Y si no enfadarse, al menos no llevarse del todo bien con ella. Y sí, esto es algo que ocurre. Me encuentro en ocasiones con farmacéutic@s que van a tope, “que no pueden con su vida”, y que en el fondo descubren que están buscando “reconciliarse” con su misión y en consecuencia con su negocio.
Te lanzo algunas preguntas al aire:
- ¿Cuál es tu propósito en la farmacia?¿Qué esperas de ella?
- ¿Tienes claro cuál es tu plan para conseguirlo?
- ¿Sabes por qué haces todas las cosas que haces en tu día a día?
- Y sobre todo, y más importante: ¿Sabes para qué las haces?
Me gustaría desde este rincón íntimo y privado, invitarte a pensar conmigo. Que te des un tiempo para reflexionar sobre estas cuestiones. Estaría muy bien que de vez en cuando pudieses parar en esa vorágine de tu día a día complicado y multitarea donde nunca se termina el trabajo por hacer, para reflexionar, analizarte, e intentar responderte a algunas preguntas.
El objetivo será averiguar hacia dónde quieres llevar tu farmacia cómo y para qué. ( Piensa en el para qué, en lo que tú necesitas de ella. En qué te tiene que aportar para hacerte sentir bien ese propósito).
También puedes empezar a pensar en qué necesitarás tú para liderar el camino hacia eso que quieres conseguir. Piensa también en sí lo que estás haciendo ahora te va a acercando a tu meta, o si por el contrario a menudo navegas con el piloto automático y como las cosas van “chutando”, y acabas bien cada ejercicio, ni te quieres paras demasiado a pensar.
Y ahora vienen las preguntas de nota. O la más importantes.
- ¿Cómo de alineada está esa misión de la farmacia con tu propósito de vida? ¿Están tu “yo farmacéutico” y tu otro yo conviviendo en coherencia y armonía? ¿Se llevan bien?
¿Cuánto te llena y cómo de feliz te hace tu proyecto en la farmacia en tu balanza vital?
Si todavía no te has hecho preguntas de este estilo, o no te las ha hecho nadie, déjame decirte que te incomodarán al principio, pero merecerán mucho la pena.
Sólo el empezar a querer ser consciente de tu realidad y proponerte trabajar en un propósito vital global supondrá un cambio positivo tanto para tí como para todos los que te rodean en la farmacia. Trabajar en estas cosas no es perder el tiempo. Pensarás: “con todo lo que tengo que hacer, no tengo tiempo para tonterías”.
Permíteme decirte que hacerlo será invertir de verdad en ti y en tu negocio. Así que te recomiendo encarecidamente “perder” un ratito pensando y reflexionando en empezar a enfocar de otra manera para que sí, te reconcilies con tu farmacia.
Reconciliarse: Volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos.
Mirad la belleza de la segunda parte de la definición: “Atraer y acordar los ánimos desunidos”. Que poética manera de explicar lo que significa este trabajo que te propongo.
Al final será trabajar en buscar la armonía en todo lo que hacemos, en esa unión equilibrada de nuestros propósitos: dentro y fuera de la farmacia.
Se han empeñado en disociarnos personal y laboralmente, algo en mi opinión además de imposible, casi absurdo. Entiendo a las personas como un todo, que tendría de buscar potenciar sus fortalezas integrando en equilibrio todas sus facetas.
Creo que trabajarse esto es el camino para encontrar la paz y el bienestar que necesitamos para vivir un poco mejor. Es muy curioso, que cuando empezamos a ver frutos de este trabajo y a encontrar ese equilibrio, magia!! todo fluye mejor, los resultados son mejores, las farmacias funcionan mejor…y conseguimos cerrar un círculo vital/profesional mucho más enriquecedor .
Apúntate a la reconciliación si ya te “has enfadado”. Y si todavía tienes la suerte de estar en la fase de enamoramiento, también trabaja en esto para que dure.