¿Llevas tu farmacia? ¿O tu farmacia «te lleva» a tí?

Párate a pensar en esto.  Y te propongo que hagas un ejercicio de pensamiento global.

 No pienses sólo en esos momentos en los que las circunstancias o las urgencias «aprietan» y sientes que te arrastran. ( Eso claro que puede ocurrir en  «picos» de trabajo, en momentos de resolución de conflictos o en circunstancias coyunturales como cuando falta personal, se produce una avería informática…etc). 

Pero no puede ser la sensación de todo el rato. 

Piensa en tí y mírate ahora como un  espectador. 

Mira cómo eres un mes cualquiera dirigiendo tu farmacia. ( O una semana cualquiera,  si quieres que lo aterricemos mejor).   

 

¿Cómo andas en cuestiones de planificación, reparto de tareas y prioridades?

y es que si la sensación de que el día a día te come, y de que vas «apagando fuegos» desde primera hora de la mañana es persistente y se repite todos los días, probablemente tienes un problemilla.

Ir a la farmacia «a ver qué marrón me como hoy» o simplemente ir sin un objetivo ni una  planificación, convierte automáticamente tu tiempo en un recurso barato y de escasa rentabilidad. 

Y eso no te lo puedes permitir. Porque tu tiempo es oro.  ( Grábate esto «a fuego» en lo más profundo de tu cerebro si quieres avanzar y trabajar tranquilo). 

Suelo empezar mis formaciones con los equipos con algo tan sencillo como es definir el listado de tareas de la farmacia, revisar su reparto, y analizar su priorización por urgencia/importancia. 

Y es alucinante comprobar todo lo que aflora en este sencillo paso preliminar.

Ya es complicado para gestionar que un líder no se planifique y organice. Pero, ¿Qué ocurre cuando esto se hace  extensivo a su equipo? 

Pues que el tema se complica mucho, que repercute directamente en su bienestar, y en que  conseguir emprender nuevas iniciativas con éxito se hace muy difícil, porque invertir en crecer  suele ser percibido como una carga más de trabajo. 

¿Lideras tú o tus "urgencias"?

¿Sabías que cual si de onda expansiva se tratase, tu actitud y tu ejemplo proyecta en todo el equipo y en el ambiente general de tu farmacia?

Porque tú no eres uno/una más. Eres un referente, espejo en el que mirarse. El/la que «reparte el juego» para hacer una buena partida. 

Y hacer una buena partida en la farmacia es un equipo organizado, con tareas acordes a sus fortalezas y competencias, con una planificación que incluya formación, y con un tiempo tuyo de calidad para comunicarles cómo y con qué objetivo quieres que interactúen con los pacientes/clientes,   el por qué de todo. 

Levantar la persiana en modo «reactivo», o » a ver qué nos trae el día hoy», no es una opción. 

Cuando se trabaja así, cualquier contingencia te va a desbordar. 

Toma tu timón, y luego el de la farmacia. ( O al revés. La "magia" de la retroalimentación).

Ocurre que tomar el control de la farmacia y el control de tu vida suelen ir de la mano. Y sí, ambos se retroalimentan.

La sensación de control trae paz,  llega muy rápido al equipo, y se percibe claramente en todo lo que pasa en la farmacia. 

Hablo de farmacia como podría hablar de cualquier otro tipo de ocupación. Al final un método, un orden, una estructura, una planificación vital y por qué no, una estrategia  en el plano personal, necesitan correspondencia  en lo laboral. (Y viceversa).

No penséis que os propongo vivir en una cuadrícula, ni mucho menos. 

Si que  propongo cuadricular hasta donde se puede, para garantizar buenos  resultados.

Hacerlo te permitirá ganar espacios de libertad, de esparcimiento, de diversión y de creatividad. Unas cosas  que por otra extraña «magia» también te traerán mejores  resultados, y que dicho sea de paso no te harán sentir culpable cuando las disfrutes.

 

Algunos tips para empezar

  • Ponte en modo espectador: Haz «tu foto» y haz «la foto de la farmacia». Dónde te sitúas. ( Nivel de control de 0 a 10)
  • Piensa qué te gustaría conseguir pronto porque te haría sentir mejor.  en el ámbito de tu organización/planificación. 
  • Define un objetivo concreto que te acerque a eso,  no demasiado complicado, y en un plazo relativamente corto. ( Un mes por ejemplo)
  • Define qué acciones concretas y cuándo las vas a llevar a cabo para llegar a ese objetivo. Crea tu plan de acción
  • Escríbelo todo. ( Importante ). 
  • Comunícalo  si implica a más personas. Dedícale su tiempo. 
  • Ponte en marcha 
  • Ahora evalúa semanalmente, y escribe también cómo vas avanzando. 
  • Escribe también cómo te vas sintiendo en el proceso. Obsérvate

Lo normal no suele ser estar instalado en el caos, ( algo que haría imposible en sí el funcionamiento normal de un negocio tan complejo como una farmacia).

 Si es habitual verte vivir en una sensación frecuente de «no control» que contribuye al no disfrutar con la actividad, y a limitar muchísimo el intra-emprendimiento y el crecimiento. 

Invertir bien tu tiempo, tu bien más preciado ha de ser tu prioridad. Y créeme,  es posible optimizarlo, para que sea más rentable y productivo y puedas utilizar «el que te sobre», en lo que más te llene, tanto en la farmacia, como fuera de ella. 

En un próximo post hablaremos de la evolución lógica de esta planificación en la farmacia, que sería la elaboración de su Plan Estratégico. 

Como dijo Saint Exupery, el creador del Principio: «Un objetivo sin un plan es solamente un deseo»

Que tengáis un feliz inicio de primavera. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *