Cómo liderar una farmacia y no morir en el intento

Ya tienes farmacia. Por fin. Acabas de llegar.

Te la han cedido el paso tus padres que la compraron o heredaron, (el relevo generacional en la farmacia bien merecerá otro post), o eres un/una valiente emprendedor, y “te la has jugado” comprando hipotecándote hasta las cejas en busca de tu sueño.

El caso es que ya has llegado hasta aquí, y ahora es la hora de la verdad porque estás sol@ ante tal mogollón. (Y tal vez no sabes muy bien por dónde empezar).

  • Si estás en el primer supuesto y heredas o haces CB, seguramente has crecido en la farmacia. Y aunque no te has encargado de nada como último responsable, te suena todo mucho, o muchísimo. Almacenes, pasar pedidos, recepcionar, abonos, repartos, guardias, condiciones comerciales, inventarios, stocks…promociones, facturación, el seguro,…son palabras y expresiones que han formado siempre parte del día a día de tu casa. Quizá tal vez, ya has trabajado en la farmacia de la familia y ya te manejas bien en algunos temas, pero seguro que no has tenido que tomar decisiones clave.
  • Si estás en el segundo caso, y vienes de no tener farmacia en casa, seguramente harías tus prácticas en su día en alguna, y has trabajado en otras antes de decidirte a comprar. Seguro estarás familiarizad@ con todo este lenguaje, y quizá controles muchos temas y tareas si has acumulado experiencia trabajando.

 

Hace falta un tiempo para entender una farmacia

Pero atención! No es lo mismo trabajar en una farmacia de otr@, aunque sea de tu padre o tu madre, que ser el titular y único responsable de todo. Esto ya es harina de otro costal.  

La verdad verdadera es que muy pocos compañeros se han formado para gerenciar una farmacia de manera integral, porque por desgracia esto en la carrera no se estudia. (Ahora quizá un poquito algunos temas de gestión. Pero no lo suficiente…).

Por lo tanto resulta absolutamente normal que te sientas un poco perdid@ y abrumad@al principio. Porque la farmacia tiene “mucha tela”.  Es una microempresa cuya complejidad es inversamente proporcional a su tamaño.

Desde mis andanzas por muchas boticas y desde ya muchas perspectivas, he visto y percibido muchas veces ese estrés de los inicios. La inseguridad natural, la dificultad para tomar decisiones de los boticarios “novatos”, la ilusión mezclada con los miedos.

 Y es que hace falta un tiempo para entender una farmacia, y más para empezar a disfrutar con ella.  

En mi opinión es muy interesante desde el principio ser conscientes de esa complejidad, distinguiendo las diferentes parcelas donde te has de manejar si quieres salir airos@ y feliz de la aventura.

Mis recomendaciones

Si estás en esta situación, ahí van algunas recomendaciones útiles:

  • Aprovéchate al máximo de tu equipo.  Si lo heredas, trabaja para conocerlo a fondo, comunicarte bien con él, y detecta sus fortalezas y debilidades lo antes posible.
  • Si tienes que fichar personas nuevas: invierte tiempo y esfuerzo en buscar a los mejores. (O busca a profesionales que te ayuden a seleccionar).
  • Divide y vencerás: departamenta bien tu farmacia en sus áreas naturales de gestión:  Personas, Compras, Marketing y ventas, tareas administrativas…
  • Trabaja para aprender a delegar y coordinar tareas en tu equipo con confianza
  • Elige un buen ERP de Gestión y un CRM que te permita monitorear la farmacia con seguridad y de manera sencilla.
  • Elige los KPis esenciales que te permitan  de manera fácil día a día ver cómo evoluciona tu farmacia y detectar las posibles desviaciones “peligrosas”.
  • Y muy importante: Cuídate en el camino mientras haces todo lo anterior.

Por último, si quieres avanzar más tranquil@ y segur@, busca un perfil como el mío, con la experiencia y el bagaje profesional suficiente para poder acompañarte, ayudarte y apoyarte en tus inicios. Es importante construir con buenos cimientos.

Liderar una farmacia no es nada fácil, pero he de decirte que es absolutamente retador y enriquecedor.  

Te va a permitir desarrollar un montón de inquietudes, trabajando desde  competenciasde gestión, a tu creatividad, a tus habilidades emocionales.

Porque recuerda: ser farmacéutico va de ayudar a personas cada día.

Así que bien si tienes la suerte de trabajar en la farmacia de tu familia, o si te hasdecidido a emprender, la primera premisa es la misma: disfrútalo a tope. ( Y no mueras en el intento 😉).